Un pueblo que ya cuida da un paso más: arranca Elkar Zainduz Legazpin

El Ayuntamiento de Legazpi pone en marcha una nueva etapa de Elkar Zainduz Legazpin, junto a Bitar-Bask, entidad sin ánimo de lucro especializada en convivencia, bienestar emocional, participación comunitaria e innovación social, y con el apoyo de la Diputación Foral de Gipuzkoa. El proyecto nace para fortalecer la red de personas, entidades y recursos que ya cuidan del municipio y afrontar, de forma compartida, los retos del presente y del futuro.
Cuidar forma parte de la vida cotidiana de cualquier pueblo. Es acompañar a una vecina a una cita médica, ayudar a una familia cuando lo necesita, participar en una asociación, escuchar a quien atraviesa un mal momento o estar pendiente de esa persona que lleva días sin salir de casa. Son gestos que muchas veces pasan desapercibidos y que, además, siguen recayendo mayoritariamente sobre las mujeres. Sin embargo, son esos cuidados cotidianos los que sostienen buena parte de la vida de una comunidad.
La sociedad, además, está cambiando. Vivimos más años, aparecen nuevas formas de convivencia, la soledad no deseada crece y muchas personas tienen que compatibilizar el cuidado de otras con su vida personal y laboral. ¿Qué ocurriría si todos esos cuidados cotidianos dejaran de entenderse como esfuerzos individuales y empezaran a formar parte de un proyecto compartido de comunidad?
Esa es la pregunta que está detrás de Elkar Zainduz Legazpin, una iniciativa con la que el Ayuntamiento quiere impulsar una nueva forma de entender y organizar los cuidados en el municipio.
Para responder a esa pregunta, durante los últimos meses se ha llevado a cabo un diagnóstico participativo en el que profesionales, entidades y otros agentes locales han compartido su experiencia y su visión sobre los principales retos de futuro.
El trabajo ha permitido poner en valor una de las grandes fortalezas de Legazpi: una comunidad activa, con un importante tejido asociativo y muchas personas implicadas en el bienestar colectivo. Pero también ha identificado desafíos compartidos sobre los que seguir trabajando.
Entre ellos, la necesidad de dar mayor visibilidad a los recursos que ya existen, favorecer una mayor participación de la ciudadanía, acompañar y apoyar mejor a las personas cuidadoras y avanzar hacia una visión de los cuidados que no se limite únicamente a la atención sanitaria, sino que incorpore también la dimensión comunitaria, social y emocional.
Las conclusiones del diagnóstico no se quedarán en un documento. Serán la hoja de ruta que marcará los próximos pasos de Elkar Zainduz Legazpin.
El primer paso será la creación de la Mesa de Cuidados de Legazpi, un espacio estable en el que participarán representantes municipales, profesionales, entidades y otras agentes comunitarias.
Su misión será analizar las necesidades del municipio, compartir información, identificar oportunidades de colaboración y orientar las actuaciones que se impulsen en los próximos años. En definitiva, convertir el conocimiento y la experiencia que ya existen en Legazpi en una herramienta útil para responder mejor a los retos sociales del municipio.
"No partimos de cero. Legazpi ya es una comunidad que cuida. Hay muchas personas, entidades y servicios que realizan una labor imprescindible cada día. El reto ahora es conectar todo ese potencial para que podamos aprender unas de otras y construir respuestas compartidas", destacan desde el Ayuntamiento.
El proyecto seguirá creciendo también con la participación de la ciudadanía. Durante el próximo mes de septiembre, Elkar Zainduz Legazpin saldrá a la calle con un punto informativo abierto donde cualquier persona podrá conocer la iniciativa, resolver dudas y aportar su visión sobre cómo se cuida en Legazpi y qué retos considera prioritarios para el futuro.
Las aportaciones recogidas servirán para complementar el diagnóstico y enriquecer el trabajo de la Mesa de Cuidados, incorporando la experiencia de quienes viven el municipio en su día a día.
Los próximos meses servirán para convertir las conclusiones del diagnóstico en acciones concretas: poner en marcha la Mesa de Cuidados, seguir escuchando a la ciudadanía y definir, de manera compartida, las prioridades que marcarán el desarrollo de Elkar Zainduz Legazpin.
El proceso también ha puesto sobre la mesa la necesidad de adaptar la forma en la que el municipio entiende los cuidados a las nuevas realidades sociales, reforzar el apoyo a quienes cuidan y seguir construyendo una cultura comunitaria basada en la corresponsabilidad y la colaboración entre generaciones.
Porque Elkar Zainduz Legazpin no nace para crear una red nueva. Nace para fortalecer la que ya existe. Para que las personas, las entidades y los servicios que ya cuidan del municipio puedan conocerse mejor, compartir lo que saben y colaborar más.
Porque el reto no es hacer más. Es conseguir que todo lo bueno que ya existe en Legazpi pueda trabajar de una forma más conectada.
Muchas veces significa hacer las cosas juntas. Y ese es, precisamente, el camino que ahora emprende Legazpi.